jueves, 18 de junio de 2009

Todo el año es invierno


Sin maquillaje no hay estrella
la inspiraciòn le llegò desde el mar
siempre escribiò pensando en ella
siempre soñaba verla regresar.
Todo el año es invierno…
Todo el año es invierno…

Tocò canciones en burdeles
y la melancolía era natural
durmiò en mansiones y en hoteles
y en las calles del bien y del mal.
Todo el año es invierno…
Todo el año…

Se ha fugado y regresado a su triste habitaciòn
ha gritado y ha saltado y ha peleado en cada show
escribìa sus canciones cuando se ocultaba el sol
se morìa a medianoche y siempre resucitò.
Y siempre se ha emborrachado para apagar el dolor
fumado o empastillado sabe que no està mejor
ya cantò “no puedo conseguir satisfacción”
tantas veces que lo creyò.

La vida le diò una sorpresa
y esa sorpresa llegò desde el mar
ella le escribe que regresa
y la venganza puede ser fatal.
Esas son las cosas que te ponen contento.
Esas son las cosas que te hacen bien.

(del disco de Calamares Paranoicos "Sin sentido"-2009)

martes, 9 de junio de 2009

Y si te descuidas (a guardar)

Ya anocheciò y recien son las seis de la tarde. Seguramente es un eclipse. De repente se devoran al sol. La calle esta desierta, y con este clima (temperatura mortal) me duele mirar las caras de los pocos infelices que andan sueltos. Yo soy un infeliz màs en esta puta ciudad de corazones destrozados. Al pedo como cenicero de moto, entro en un pequeño club de box. Justo suena el timbre y el tercer round termina para estos guerreros. Empieza el cuarto y el negro rubio tira piñas como disparadas por una ametralladora. El negro negro solo intenta atajarlas, hasta que cae. El escaso pùblico lo observa escupir sangre sin parar y despues ya no escupe màs. Su vida llegò al final del camino.
Salgo a la calle con un cigarrillo consumièndose entre mis labios, como sin pensar pero pensando. En la esquina, sentados en la vereda de un kiosco, tres pibes toman unas birras mientras comentan que bajaron a un anciano. Lo dicen sin demasiada preocupaciòn. Lo mismo da.
Vuelvo a mi casa resignado, y me tiro en la oscuridad. Destapo un tinto (descorcho suena màs cool), y pongo a los Smashing, volumen bajo, como para desaturdirme. Suena el telefono, y desde el cielo, es un tal John. Pensè en Lennon. Pensè "es una joda". Pensè en mandarlo quien sabe donde. Tal vez haga algun dinero, mejor grabo la conversaciòn. Si te descuidas te la mandan a guardar.

viernes, 29 de mayo de 2009

Cosas sin sentido


Caminante clandestino en Nueva York, La Pampa o por Hong Kong/
viste caer estrellas en pleno dìa, no habìa sol./
Ya no hay argumentos lògicos para explicar/
que ves àngeles siniestros, crímenes, maldad./

Observas por observar
cosas sin sentido, no es casualidad…

Ves niños violados, ancianos desamparados
maldiciòn, viste al domador huyendo del leòn.
Un tablero de ajedrez en donde falta el rey
y lo ves en la revista piropeando a una vedette.

Observas por observar
cosas sin sentido, no es casualidad…
Lo mismo en la calle o en un tren
o me protejo o morirè…
No tiene sentido quedarse a ver
es hora de empezar a correr…

(del disco de Calamares Paranoicos "Sin sentido"-2009)

martes, 26 de mayo de 2009

La chica del pasado irreal

A ciertas cosas ella jamàs les diò importancia. Por ejemplo, nunca se preocupò por las alegrìas o las desdichas del pròjimo, y nunca eligiò un nùmero preferido, o algun color. Vivìa sin relacionarse demasiado con la gente cercana a ella. Sin embargo me asombrò cuando, hace un tiempo, la invitamos a una especie de fogòn hippie, y para sorpresa de todos asistiò. Apareciò impactante, pasada la medianoche, y al toque le ofrecieron una petaca Bols (bebida pesada la ginebra) y despues del primer trago casi vomita. Aunque habìa mucha gente ella se quedò un poco aislada observando ese zoològico tan extraño. En un rincòn un negro y un judìo no se ponìan de acuerdo, cerca de la pileta dos enanos contaban cuentos de gallegos, y màs cerca de los cielos deseados yo me revolcaba con la mujer de dos cabezas (a esa hora eramos varios los que veìamos doble). Mary y la iguana alentaban a la gente.
Ya a la hora en que todos imaginan morir y desconocen al màs conocido, ella bebìa una cerveza y de repente tomò una flor. Comenzò a bailar, volviò a beber, sintiò el perfume y se desmayò. Todos pensamos que estaba muerta pero por un instante sus ojos abriò.
Terminò en el hospital. Varios dìas en la cama y ninguna señal. Por su cabeza pasaban imàgenes indefinidas de un pasado que en realidad nunca pasò, y donde ella formò parte de la revoluciòn, fue un diller exclusivo de polìticos, leyò poesìa barata en un centro cultural, y todo entrelazado con su caìda premeditada desde un puente inexistente. Despues de varias semanas, y despues de varios sueños, ella despertò. Por su amor a la vida, o por la mano de Dios, nadie lo sabe. Se levantò, besò con dulzura al doctor, y se alejò del hospital.
Dìas despues viajò a la Capital y terminò trabajando en un cabaret. No lo sufrìa demasiado. Tampoco era el nirvana.
¿Su mejor cliente? Un anciano de casi ochenta años que pagaba en dòlares. El viejo se enamorò y ella aprovechò. Se casaron en secreto. Poco despues èl muriò, y ella con la plata desapareciò. Unos dicen que vive en Jamaica. Otros dicen que viaja por cualquier lugar con algun compañero ocasional. En realidad nadie sabe nada.